Dominar el arte de tomar decisiones

“En algún punto de la línea de desarrollo descubrimos lo que somos en realidad, y luego tomamos nuestra verdadera decisión por la cual somos responsables. Tome esa decisión principalmente por usted, ya que nunca se puede vivir realmente la vida de otra persona.” — Eleanor Roosevelt

La mente es lo que su cerebro hace.

Nuestras mentes realizan una serie de procesamientos de información para formar estrategias necesarias para vivir la vida diaria.

Este proceso se conoce como toma de decisiones. Sin embargo, más allá de la toma de decisiones, debido a los diferentes tipos de incertidumbres que se presentan, también nos enfrentamos a lo que se denomina “decidofobia, es decir el miedo a tomar decisiones equivocadas.

Las decisiones son el corazón del éxito, y en algunas oportunidades existen momentos críticos en las que pueden ser difíciles, confusas y exasperantes.

Tomar una decisión es enfrentarse a una pregunta, como por ejemplo “¿Ser o no ser?”, es decir, ¿Ser el que uno desea ser o no ser? Esta es una decisión. La humanidad siempre ha vivido a la sombra de sus miedos. Aún así no se supo nada sobre el miedo hasta que Freud inició su estudio de fobias inusuales. Tiempo después, algunos psicólogos sugirieron la existencia de un temor común a todo el género humano: el miedo a la muerte.

El miedo a la toma de decisiones importantes es un nuevo tipo de temor, denominado decidofobia, revelado por Walter Kaufmann en 1973. Todo gerente responsable conoce bien el miedo a la toma de decisiones equivocadas Como dijo Eleanor Roosevelt, “Se obtiene fuerza, coraje y confianza de cada experiencia en la que uno realmente se detiene para enfrentarse con el miedo.” Donde quiera que usted vea un negocio exitoso, alguien ya ha tomado una decisión valiente.

En las decisiones importantes que le dan forma al futuro de un negocio, la libertad se hace tangible; son objetos extremamente temibles. Las decisiones importantes que eventualmente dan forma, guían y dirigen nuestro futuro constituyen objetos de extremo temor para los líderes de los negocios. Estas decisiones implican normas y estándares, y la comparación y elección de metas.

El conocimiento del abordaje estructurado y bien focalizado para el proceso de toma de decisiones disminuye la decidofobia.

Lo bueno de la Ciencia de la Administración Aplicada es que convierte al antiguo proverbio “Los líderes de negocios nacen, no se hacen” en un mito. Si uno puede dominar las aplicaciones de la Ciencia de la Administración, ningún problema resulta demasiado grande y ninguna decisión es demasiado agobiante. La meta de los expertos en la Ciencia de la Administración es eliminar la decidofobia.

¡De niño, era difícil elegir en un surtido de mentas o chocolates! La sola preocupación por la toma de decisiones importantes es como una mecedora: nos ocupa en algo pero no conduce a ningún lado. Tomemos por ejemplo esta pregunta: Hay cinco ranas sentadas en un tronco. Cuatro deciden saltar. ¿Cuántas ranas quedan?

Las decisiones dilatadas incrementan el compromiso para implementarlas.

Hay una gran diferencia entre tomar una decisión e implementarla.

A diferencia de los modelos deterministas (decisiones libres de riesgos), el resultado de algunas decisiones depende de un tercero, como es el caso de las decisiones estratégicas de las campañas publicitarias dentro de un mercado competitivo. Por lo tanto, una de las características de los problemas de análisis de decisiones es que la toma de decisiones “acertadas” no necesariamente produce buenos resultados.

Una decisión por lo general consta de tres etapas:

  1. El reconocimiento de una necesidad: sensación de insatisfacción con uno mismo; sensación de vacío o necesidad;

  2. La decisión de cambiar, para llenar el vacío o la necesidad;

  3. La dedicación consciente para implementar la decisión.

Además de eso, observamos que la toma de decisiones correctas no es sólo lo que queremos hacer, sino que concuerda con lo que se debe hacer. Por eso, el miedo a tomar la decisión equivocada es lo que nos impulsa y guía a tomar las decisiones utilizando un abordaje científico. De esto se ocupa la Ciencia de la Administración.

La Ciencia de la Administración puede ayudar a disminuir o eliminar el miedo a tomar decisiones equivocadas, contribuyendo en cuanto al proceso.

De hecho, la meta de la Ciencia de la Administración es eliminar la decidofobia. Esto se logra a través de los procesos en fases que dividen los componentes de la decisión en elementos viables y permiten proceder a la etapa de la toma de la decisión con una base de conocimiento firme para la elección.

Martin Castro.

Profesional experto en Gestion Humana, Liderazgo y Formación de equipos.

Facilitador y catedrático

 

People Business School (PBS)